Atlas de interacción con IA

Confiar

Retroalimentación

Una salida para decir que estuvo mal, corregir y que el sistema aprenda.

Patrón transversal: acompaña a cualquier otro.

Maqueta de ejemplo. Los nombres y productos son ficticios.

Qué es

Pulgares, "reportar", "esto no es lo que pedí", corregir el resultado a mano y que quede registrado. Da a la persona una forma de descargar la frustración sin abandonar y da al equipo la señal para mejorar. Vale más cuando se ve que cambia algo.

Lo ves en

  • Pulgares arriba y abajo en casi todos los chatsAparecen junto a cada respuesta, y el pulgar abajo suele abrir una lista corta de motivos con un campo opcional.
  • "Reportar" en las sugerencias de CopilotJunto a cada respuesta hay una salida para marcarla como incorrecta o inapropiada, con categorías para elegir, sin salir de la tarea.
  • Corregir la categoría en apps de finanzas y que se aprendaAl cambiar la categoría de un gasto, muchas apps ofrecen aplicar la regla a movimientos parecidos, y la siguiente vez el gasto llega bien clasificado.
  • Marcar "no me interesa" en recomendacionesEl toque quita el contenido de inmediato y la app ajusta las recomendaciones siguientes, así la persona ve el efecto en su propio recorrido.

Funciona cuando

  • Está al lado del resultado, en un toque.
  • Pide lo mínimo: un pulgar y, opcional, una frase.
  • La persona ve que su corrección tuvo efecto la próxima vez.

Falla cuando

  • Abre un formulario largo.
  • Se pide retroalimentación por todo, incluso lo que salió bien.
  • La retroalimentación cae en un vacío y nada cambia.

Cómo diseñarlo

  • Ofrece motivos para elegirTras un pulgar abajo, tres o cuatro razones tocables ("inventó datos", "era demasiado largo", "ignoró mi pedido") dicen más que un campo vacío. El texto libre queda como opción.
  • Registra la corrección manualCuando la persona edita el resultado antes de usarlo, guarda la diferencia entre lo generado y lo final como retroalimentación, con el mismo aviso de privacidad que el pulgar. Es la señal más precisa que vas a recibir y llega sin pedirla.
  • Confirma en el momentoUn "Gracias, lo tenemos en cuenta" junto al pulgar cierra el gesto. Sin respuesta, la persona duda de que el toque haya llegado.
  • Di adónde va lo enviadoAclara si el comentario se guarda, quién lo lee y si sirve para entrenar. La persona comparte más cuando sabe el destino.
  • Aplícala en la misma sesiónSi alguien marca "demasiado formal", el siguiente resultado ya cambia y lo dice en una línea ("Ajustado: menos formal"). El aprendizaje lejano es invisible; el de la siguiente respuesta se nota.
  • Asigna quién lee los reportesDefine quién revisa la retroalimentación y cada cuánto; el patrón fracasa más por falta de proceso que por falta de botón. Mide la tasa de pulgares abajo por función.

Cuándo se vuelve obligatorio

Este patrón acompaña a cualquier otro. Se exige cuando la persona deshace un error en un clic, o peor.